Sábado, 31 de julio de 2021 | Año XXI | No: 7549 | CEO: Francisco J. Siller | Dirección General: Rocío Castellanos Rodríguez

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Diez décadas... Una historia

¿Qué cuántos años tengo? - ¡Qué importa eso!

José Saramago.

 alice 1México.- Bosques frondosos, rocas mudas y altivas, guardianes desafiantes del tiempo en su secular existencia. El rumor de un viento incesante que hace trepidar las hojas de los árboles. Curvas caprichosas. Este es un paisaje de la Sierra Gorda. La mirada se pierde en sus imponentes y majestuosas montañas cuyas altitudes superan los 3000 msnm., y en sus amplios y profundos cañones, bañados por los ríos Santa María, Extoraz y Moctezuma. Hábitat que es refugio de una amplia variedad de cactáceas, como nopales, biznagas, órganos, garambullos, biznaguitas, así como agaves, sotoles y mezquites, que surgen ante la vista que se maravilla sin cesar.  Y en estos matorrales habita la tortuga terrestre, los lagartos cornudos, los cacomixtles y correcaminos, entre otros animales que han hecho del desierto su santuario. La ruta de la Sierra Gorda, tránsito obligado para llegar a Río Verde, ciudad natal del huapango arribeño y mía. Por ese mismo trayecto, se atraviesa el pueblo de Peñamiller, Una localidad con una población de más de 1300 habitantes, en él destaca el imponente cerro del Picacho, su eterno guardián. Sus grandes y viejos nogales con más de 200 años acogen en la sombra al visitante. Peñamiller se traduce como Piedras al Millar o Cerro de Peñascos.

Ya dentro del pueblo, el saludo cordial y amable de sus gentes me dan la bienvenida. Suena la campana del templo. Sus tañidos guían mi andar hacia la iglesia. Ingreso con respeto hacia el recinto religioso. Observo a tres o cinco fieles mirando con fervor el altar mayor. El olor a copal invade mis sentidos. La luz solar penetra por los ventanales del templo. El brillo del sol matutino se refleja en los estofados dorados de las esculturas.

Después de recorrer el casco histórico del poblado, con su kiosco tradicional, aviva mi apetito un local de comida que se anuncia como Fonda Brenda, ubicada en una construcción antigua, testigo del tiempo. Se pasa por una salita, que funge como recepción, camino por un corredor lleno de plantas y mucha luz, hasta llegar al lugar donde se sirven los alimentos. Me atiende una mujer de estatura mediana, su piel trigueña, ojos oscuros, su largo cabello negro- recogido en una trenza-, me ofrece la comida del día.

Una curiosidad me nace por conocer la cocina. Solicito permiso para entrar. Una persona con su cabello totalmente blanco me invita a pasar. Me asombra el grueso de las paredes y la altura que alcanza el techo donde se lucen las huellas del humo añoso de los hornos. Inicio una plática cordial y relajada con ella,  que me revela que esa construcción tiene más de 100 años. Me pregunta de dónde la visitaba y si estaba de paso.

Hice el compromiso de regresar al día siguiente, para desayunar antes de seguir mi camino a Pinal de Amoles.

La mañana del domingo esa hermosa mujer esperaba con paciencia mi llegada y la charla del día anterior continuó. Ella se presentó muy formal: Soy Alicia Sánchez Olvera. Nos encaminamos hacia su jardín, su gran orgullo. Un espacio adornado con los múltiples colores de las flores, es de notarse que esas plantas han sido cuidadas y consentidas con esmero y mucho cariño por Doña Alicia.

La partida era inevitable, con el compromiso de una nueva visita, “pero me avisa con tiempo, para prepararle algo especial”, fue su despedida.

Quizás habían pasado unos 20 días de mi visita. Quise comunicarme con ella para saludarle, pero me percaté que nunca le pedí su número telefónico. Envío un correo electrónico a la presidencia municipal de Peñamiller solicitando información de Doña Alicia. Muy pronto llega la respuesta, es el  26 de abril del 2018. Realizo la llamada telefónica y por coincidencias de la vida, esa fecha resulta ser el cumpleaños 97 de Doña Alicia. Después de la felicitación, asumo el compromiso de visitarla en días venideros.

Llegó el fin de semana y ya me encontraba nuevamente en la fonda Brenda. Grande es mi sorpresa cuando me entero que Doña Alicia cocina especialmente para mí  cabrito al horno, receta secreta y tradicional de su mamá Lucita.

Las charlas con Doña Alicia, en el transcurso de estos tres años –presenciales o por vía telefónica-, son evocadoras de un tiempo que para muchos ya no existe, pero que viven y perduran en la mente lúcida de   ella,  mujer que ostenta sus joviales 100 años.

patioEn las tardes grises de su pueblo, añora con nostalgia y sin prisa, las vivencias de muchos ayeres, su infancia libre y feliz, donde fue una niña que tuvo todo el amor y cariño de sus familiares. Educada con los más estrictos valores de una época que ya se fue. A falta de maestros, recuerda sus primeros aprendizajes con Doña Inés, mujer preparada y rigurosa, cuyo método para enseñar se basaba en el silabario de San Miguel y en una pizarra labrada en piedra escribió sus primeras letras.

Cómo olvidar su primera comunión, después de un año de doctrina con las Hijas de María, Sociedad de la Cinta Azul.

Que fue una gran celebración clandestina en un domicilio particular, pues las iglesias las había mandado cerrar el gobierno por orden de Saturnino Osornio, entonces gobernador de Querétaro, entre 1931 y 1935.

De su juventud narra con alegría los bailes y fiestas en Peñamiller, donde a las damitas solo se les permitía asistir con sus familias o con alguien de mucho respeto. Y fueron las señoritas Requena Rodríguez, cómplices inocentes y sus acompañantes de gala, quienes le enseñaron a bailar con música de orquesta. 

Cabe mencionar que  allá por los años 50’s destacaban y brillaban excelentes músicos como es el caso de Don Gerardo Sánchez Olvera, quien era director de su propia orquesta, y también de Lidio Albarrán Munguía, director de orquesta de cuerdas y Banda.

Una pregunta obligada surge entre nuestras conversaciones: cómo nació su interés en la cocina tradicional, misma que le ha dado prestigio y fama regional y en la comunidad de su pueblo.  Me responde que ese interés surgió hace 60 años, con la Fonda Doña Licho -cariñosamente le llaman así en todo Peñamiller-. Actividad que le ha permitido conocer a muchas personas atrapadas con sus recetas llenas de tradición

Desde hace 8 años, dejó esta responsabilidad a Hortensia Chávez León –quien tiene 25 años ayudando a Doña Alicia-, que mantiene hoy el buen cocinar de la Fonda Brenda –el cambio de nombre tiene apenas unos seis años-.

Hoy doña Licho solo dedica tiempo al cuidado de su jardín y al muy querido y entrañable minino, un gato hermoso, compañero fiel en estos años.

Doña Alicia, tiene tanto y tanto que contarnos. Basta con hacer una pregunta para que empiece a tejer los hilos de la memoria. Un siglo de vida de Doña Alicia Sánchez Olvera, para quien cien años no son nada, como reza el refrán.

 

¿Qué cuántos años tengo? Qué importa cuántos años tengo, o cuántos espero, si con los años que tengo, ¡aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!

José Saramago

 

4 comentarios

  • Martin Flores
    Martin Flores Martes, 20 Abril 2021 06:48 Enlace al Comentario Reportar

    Buena crónica me hace recordar la sierra negra del estado de Puebla y claro su gente...

    Gracias amiguis

  • Domenica Suzanna Lagana
    Domenica Suzanna Lagana Lunes, 19 Abril 2021 19:02 Enlace al Comentario Reportar

    La lectura de tu crónica me abrió tres apetitos: el primero es el de volver a ver esos maravillosos paisajes de la Sierra Gorda, el segundo es de degustar ese cabrito amorosamente preparado y el tercero es el de conocer a Doña Alicia.
    Gracias por compartir esos hermosos momentos de tu vida!

  • Roberto Alvarez Gallardo
    Roberto Alvarez Gallardo Domingo, 18 Abril 2021 15:07 Enlace al Comentario Reportar

    Terminó de leer tu crónica con lágrimas en los ojos, parece que escuchaba a mis abuelos y a mi papá "Don Panchis" ellos ya no están pero por ellos conozco perfectamente la geografia del lugar, el porque? Es muy sencillo eran originarios de Bernal, de la Peña Bernal. Mi vida a transitado en estos bellos paisajes.

  • Edith Chávez
    Edith Chávez Domingo, 18 Abril 2021 14:00 Enlace al Comentario Reportar

    "...y si vivo cien años, cien años pienso en ti...

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